Sal a E – Merge (o la manera de pasar agosto)
Cuando creemos que aún nos falta un tiempo para celebrar las fiestas patrias, el descubrimiento de América o la vilipendiada navidad, damos por hecho que este semestre es el más corto y encabronado del año, tomando en cuenta la cantidad de actividades anexas a nuestro diario vivir, feriados y las mismísimas vacaciones de invierno, las cuales para muchos habrán terminado hace unos días atrás, y para otros sólo fueron un síntoma de menos gente en las calles (aunque un poco no más).
Pero no queda otra, hay que seguir con nuestras actividades, sin saber sobre el futuro, que suele ser incierto, aunque las sorpresas son tan sabrosas como agridulces, dependiendo de la situación como tal. A modo de ejemplo, podría decir que inicié este mes de Agosto de buena manera, de hecho me levanté tarde y llegué a una hora prudente al trabajo; pude sacar mi tarjeta provisoria estudiantil (ya que mi pase mafioso murió, o más bien dicho fue auto eliminado del sistema informático virtual wachanfle), además de cumplir con otra serie de trámites varios, los cuales si llegaba a postergar, me vería en una encrucijada no sólo por tiempo, también por dinero (y bastante diría yo).
Ahora, al son de los matinales matinalescos que se emiten en la cajita tonta de mi trabajo, sin postergar a los vehiculos que pasan raudos por la popular avenida Apoquindo, sólo me queda continuar con estos petitorios que me envían por correo (recuerde que soy “estudiante en práctica”).
Quién sabe cuándo llegará el momento en que tendré que “salir a emerger”, pero mientras pase sin pena ni gloria (aunque sería mejor con harto de lo último) este mes… todo bien.
P.D. Todavía le sigo prendiendo velitas a San Cortázar para que mantenga los Super Expresos por harto tiempo.




