Para variar, un lunes donde el ánimo para levantarse a una hora debida no fueron los mejores y terminé despierto recién a las 1 de la tarde, para bañarse, almorzar y hacer algo de hora para ir al médico, rutina… Esperar el microbús, la lentitud del mismo y luego el trasbordo con el troncal 401 / 413 que nunca pasó, y cada vez más gente en el paradero, moviendo los pies, mirando la hora a cada rato y viendo otros troncales que no servían mucho ¿solución? Tomar esos buses que “no servían”, llegar a Plaza de Maipú y combinar con otro bus, el i09.
Llegar al centro médico de la Católica (y casi justo a la hora, a pesar del super sistema de transportito santiaguino), otra fila más, pero con gente haciendo sus bonos, que los papeles, que no tiene la plata, que el niño molesta un poco, y la pata de la cama… Finalmente casi mi turno, pero a una señora le vienen a decir “¿sacó número?”… ¡¡¡Grrrr!! A la maquinita sacando el ticket, y luego de la recepción, escuchar el llamado: “Claudio… Box 1”, saludo al doctor y me dice “¿Y trajiste exámenes pa´ cachar que onda?” ¡¡Nunca me pidió nada pos señor!! ¿resultado? Exámenes para el lunes que viene ¬¬
Regreso a casa, tomar el 404C hacía Maipú (el bus casi equivocado y reacondicionado), mamandone un pequeño lapsus debido a un accidente en las cercanías de la Escuela de Investigaciones... Me bajo en el paradero de viraje del bus y combino otra vez con el i09, llegando a la Plaza, caminando un poco y otra fila, ahora para la micro final, la famosa i11, alcanzando al menos subirme y lograr tomar asiento, escuchando la conversación de una chiquilla que estudia en Inacap la carrera de Gastronomía y otra que le comentaba sobre la carrera de Técnico Jurídico.
Al bajar, no faltó la turba de cabros chicos de básica que repletaron la micro (todo gratis) y no dejaban salir (casi le pego unos coscorrones a uno hincha bolas).
Por fin, a tomar once.
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