¡Atrasado otra vez! Rechazar al despertador, no encontrar el gorro, olvidar las llaves, no me acordé de cargar la bip!, el caballero me aprieta al lado del asiento, no está la chiquita linda del periódico gratis, el tren sólo llega a Cal y Canto, se pasa la 107, el timbre no funciona... Ningún mail nuevo.
Siempre para el final Tengo claro que ambos tenemos gustos distintos, a pesar de que seguimos caminos similares, pero cuando vamos de regreso a nuestros hogares, siempre coincidimos en una cosa: Los besos de nunca terminar.
Viejos tiempos Gracias mijito por darme el asiento.
No puedo negar que en ciertas situaciones de mi existencial vida he pensado que las acciones y/o pensamientos aplicados diariamente están ligados a una conducta bastante nerd, quizás algo perna, pero con los estímulos necesarios para darme cuenta que estoy situado en los lugares equivocados, a pesar de cierta genérica connotación como ser humano y como hombre, pero siempre apodado x otros.
El hecho de no ser habitué de fiestas, carretes varios y uno que otro cuchitril, sumado al hecho de no fumar, no tomar y menos consumir drogas, me hace pensar que estoy hace un buen rato en el nivel de antisocial, a pesar de mi relación amistosa y laboral con muchos/as, como que uno aprende a convivir con una manera de ser poco común, o quizás en cierto aumento según las circunstancias: es cosa de ver a las famosas y a veces fastidiosas tribus urbanas, quienes en su afan de hacerse notar frente al resto, comulgan sus idioteces y luchas varias con alarde farandulero y sin contexto claro. Al menos, mi situación hace notar que al menos tengo algo en qué pensar, quizás también en qué surgir, además de realizar actividades que para muchos podrían resultar locas, poco comunes o simplemente idiotas, pero al fin y al cabo llegan a ser tan gratificantes que no me interesaría el qué dirán, y mal que mal da la idea de encontrar otros nichos para descubrir en lo monótono, dejando algo finalmente como una novedad y posible opción para otras actividades.
Quizás es la respuesta a muchas interrogantes que he tenido desde pequeño, el hecho de ser el más calmado del grupo, el que siempre prefería ver como diablos ocurrian un montón de cosas, el más callado, a diferencia de un tiempo donde la capacidad de intentar safarme de una realidad me pasaba la cuenta todos los dias (era común verme en inspectoría haha), para luego darme cuenta que entre seguir al rebaño y marcar cierta diferencia, preferí esto último.
Si bien mi condición general ha sido la de soltero casi eterno (jaja), dudo que ello sea una limitante para poder hablar de un tema que hoy (y siempre) ha estado en la mente de muchas personas, especialmente cuando hablamos de una relación de pareja: EL AMOR (o des - amor como dice mi amiga Gaba)
Cortometraje - Guapa
Es una locura, pero al parecer todo se basa en muchos estímulos, sean afectivos o carnales, en realidad todo apunta a que el amor tiene que tener ciertas bases para su desarrollo, sin olvidar el respeto y la fidelidad, pero no siempre todo suele darse como uno lo espera, y al menos de eso me he podido dar cuenta en todos los "paños de lágrimas" que me ha tocado vivir, ya sea con amigos o amigas, da igual... Y todos con la misma posición, ligados al desgaste de los sentimientos como un duo tortolito, que se encontraron nuevas expectativas, o probablemente hay otra persona de por medio, entre otros.
Cortometraje - Lo que tú quieras oir
Si bien el tener una persona que apapache de vez en cuando y escuche todas las bobadas de uno no es una prioridad al 100%, al menos en mi caso en algunas ocasiones es una "necesidad", quizás por sentirme realmente valorado por entes externos (me refiero fuera de la familia) más allá que cómo amigo, pero al parecer el tiempo y mis acciones han querido decir lo contrario, y conducen a una espera, a veces tan tediosa como la que hay al momento de esperar el turno en el supermercado.
Claro, no faltarán los que digan que soy un amargado, pero sólo es mi apreciación, pues me ha tocado ver conocidas y algunas amigas que se quejan de sus parejas o posibles pololos y a pesar de que no las pescan o las traten como estropajos, siguen aún atadas a esa esperanza de conseguir su amor, caso que también se da en hombres (lo peor es que a nosotros nos tildan de "macabeos" y vaya que hay jaja), pero cuando se intenta buscar una persona que al menos sea un potencial sincero, amable y respetuoso, al parecer termina siendo un anticuerpo tan detestado como los delincuentes ¿o será que estamos enfocados de otra manera hoy en día?
Relaciono también el amor con el sufrimiento, pero orientado a los celos. Sin ir más lejos, hace unos días atrás me puse a leer The Clinic un artículo donde se relataban crueles casos de feminicidios, casi todos provocados por supuestas infidelidades que las esposas/pololas estaban involucradas, y como resultado eran degolladas, violadas y asesinadas sin piedad, y todo por caprichos del supuesto amor, pero en una sintonía más vengativa y que para variar aún no tiene solución aparente. Lo más curioso es que aún así esas mujeres antes de morir sentían que el amor hacía sus parejas tenía que seguir por siempre, más allá de los vejámenes y violencia a la que eran sometidas.
Al parecer los buenos parecieran ser los malos y los malos... pancitos de Dios (variable según circunstancias locas de la vida).