
Casi todo el transporte público parecía haber sido atacado por flaites en masa, pero al fijarse bien, era el formato más llamativo de pintura al agua, apelando al llamado de cooperar con la Teletón. Troncales, alimentadores, pullman, rurales y muchos más, además de vehículos particulares, todos sumados a la causa, o al menos dejandose "rayar" por los voluntarios que estuvieron dando la pauta durante todos estos días. De paso, no podía falta el punto negro, muriendo uno de estos chicos atropellado por un troncal que iba sin recorrido.

Dando su platita justa, sin dudas que fue la tónica en todas las sucursales del Banco de Chile, en algunos lugares con filas interminables de personas intentando dar su aporte, por mínimo que fuese, pero al menos cumplian con el "deber" de hacer llegar la donación respectiva, aunque muchos se preguntaban si era más que nada para agradecer las horas de entretención en los escenarios itinerantes y televisivos o era por querer ayudar a dar más recursos a los niños con discapacidad.

kurO!, para variar haciendo de vocero para la cooperación del grupo Seres Urbanos, los cuales partimos nada más ni nada menos que a la mierda del mundo (Alto Las Condes) a cooperar. Ni hablar de todo el aparataje periodístico que había en esa ocasión (no faltaron los que usaron hásta envases de bronceador a falta de micrófonos haha).

El hambre condicionó para que muchas personas colapsaran los McDonald´s de Santiago y todo el país, considerando que por la compra de sus productos más caros, se podía hacer entrega del aporte respectivo. Muchos con caras largas esperando atención, especialmente quienes acudimos al Automac. En mi caso, fue por partida doble, ya que me invitaron en el almuerzo (cortesía de Don Chere) y en la noche, su salida loca con el profe Gonzalo).