Lluvia poca, inundación mucha
Será por un tema de mala suerte o simplemente es por que estamos en Chile, pero cada vez que hay lluvias varias en nuestra querida ciudad de Santiago, ocurren pelmazadas varias que terminan agotando la capacidad de asombro, de ver calles si inundaciones o lamentar hechos que muchos no quisieramos que se dieran, más áun cuando todos sabemos sobre las nefastas medidas de seguridad en tiempos de "invierno".Hechos que se dan con las lluvias:
1. Ese fastidioso uso del paraguas y otros elementos que, si bien permiten proteger las aguas caidas, son un impedimento para cualquier otra caminata o incluso se convierten en un verdadero cacho, independiente de que el paraguas sea transportable, "achicable" o incluso pequeño, incluso hasta una mochila es menos fastidiosa... Aqui es donde imploramos al Gato Félix y su maletín espectacular :(
2. Cuando las calles de tu pasaje están para "el gato", tomando en cuenta que ya llevamos casi un mes con barro y letreros de "pavimento en mal estado", y nadie se pronuncia ante una solución concreta, la lluvia aprovecha el percance para dejar unas maravillosas posas de incuantificable valor, no sólo para el caminar, si no también para los pelmazos que siguen usando el pasaje como pista de 1/8 de milla.
3. Ganas de salir? Al menos este fin de semana se dio algo curioso, una salida al mall (pa´variar, creo que elegimos Parque Arauco ya que tiene más variedad que los centros comerciales del centro y poniente), aunque terminé con tanto calor que incluso podría haber ido con short y polera XD hahaha
4. Siempre ocurren estas lluvias locas los fines de semana, podrían al menos darse en jornada laboral, como una sutil excusa para intentar acabar más rápido el día.
5. Infaltables tacos y annegaciones que permiten que la demora para llegar al lugar que deseas termine siendo un infierno, y deseo con ansias que al menos este lunes no sea así, a pesar del punto 4.
Después de la tormenta, siempre sale el sol.







